La Psicología Clínica y de la Salud, aunque todavía mucha gente por desgracia no lo sabe, es una Ciencia. Eso significa que las estrategias de tratamiento usadas en terapia han sido puestas a prueba en rigurosas investigaciones, y están soportadas por la evidencia. Son eficaces, funcionan. No lo creemos, la sabemos.
Esto es algo que parece muy evidente, pero muchos profesionales se lo saltan como les da la gana. Estos terapeutas, o bien utilizan modelos de psicoterapia sin evidencias que avalen su eficacia, o peor aún mezclan a través de su propia subjetividad diferentes técnicas convirtiéndose en los Frankenstein de la Psicología. Se erigen así mismos como personajes iluminados, como gurúes, con la potestad de aplicar técnicas psicológicas inspirados por su propio narcisismo, por encima del rigor de la ciencia y, muchas veces sesgados por sus experiencias personales, lo que aún es mucho peor.
Una nota de advertencia con aquellos profesionales de la Psicología que venden sus servicios de una forma excesivamente comercial. La Terapia Psicológica no es un centro comercial donde se vende de todo, se hacen ofertas, descuentos, se dan productos gratis o rellenas una papeleta con tus datos personales para entrar en un sorteo. Si te encuentras con un montaje de este calibre, huye.
Cuantas veces llegan clientes a terapia y hablan de tratamientos anteriores, ineficaces, largos, sin rumbo fijo, en los que el terapeuta “se había convertido en mi amigo” pero nada cambiaba.
Si necesitas ayuda psicológica busca a profesionales cualificados: que trabajen con una metodología científica, que tengan la formación adecuada, no mezclen otras disciplinas, y que tengan la experiencia suficiente. Y en caso de duda puedes consultar al Colegio Oficial de Psicólogos.

Juan Sevillá
Psicólogo Clínico

Araceli Calatayud
Psicóloga Clínica
