¿Has visto La Princesa Prometida? Si no, este es el momento de hacerlo.
El amor verdadero es cuando admiras a alguien en su forma de pensar, sus sentimientos y su forma de actuar (somo terapeutas Cognitivo -Conductuales ¡!) Amas de verdad, cuando a pesar de que no coincides en algunas de sus ideas, difieres en ciertas emociones, y en ocasiones actuarías de forma distinta, te encantan esas asincronías. Además, hay que añadir el elemento deseo, sexo, placer. La especie reclama lo suyo. Te gusta, adoras de hecho, el tacto de su piel, su olor, su sabor, lo que ves cuando le miras, su forma de moverse, su voz y, cómo te desea.
Y luego viene la pasión, cuando le ves, te invade una sensación inmensa felicidad, tu cuerpo y tu mente se acelera y necesitas estar cerca.
El amor verdadero, incluye una intensa empatía, en ambas direcciones, leer cómo se siente la otra persona, y contagiarle tus propias emociones. Lo más parecido a ser uno, sin serlo. Pero casi.
El amor verdadero, también incluye una parte egoísta, necesitas que la otra persona sea feliz, porque si no tú no puedes serlo. Si sufre, tú sufres.
Si estás iniciando una relación y sientes todo esto, no lo dudes, adelante. Esto es Amor Verdadero.

Juan Sevillá
Psicólogo Clínico

Araceli Calatayud
Psicóloga Clínica
