Piensa cuándo eres feliz. Más fácil aún, piensa en un momento feliz, a que estabas haciendo algo en particular? no importa qué, quizás estar con gente a la que amas, quizás viendo tu serie favorita, quizás comiendo tu plato preferido, a lo mejor ayudando a una ONG, pensando en un futuro viaje o, si eres una persona creyente, quizás rezando en tu iglesia.
Filósofos en la antigüedad, y psicólogos en tiempos más recientes, han intentado definir la Felicidad. A menudo, relacionándola con creencias profundas, el descubrimiento del sentido de la vida o de complejos conceptos espirituales. Y está bien, a mucha gente le sirve.
Sin embargo hay otra manera, aparentemente más simple de ver la Felicidad: una concatenación de pequeños momentos felices. De disfrutar, si es posible a diario, de pequeñas píldoras de Felicidad. Y si el número es el adecuado, y es verdad que cada persona necesita una cantidad variable, tendremos la sensación de ser felices. La frase “ser feliz como un niño” os suena? Lo son, son felices porque su día a día es una larga serie de momentos felices. Tienen esa capacidad de vivir cada instante como único sin pensar en nada más, el estar en lo que hacen. Podríamos ser un poquito más como ellos?

Juan Sevillá
Psicólogo Clínico

Araceli Calatayud
Psicóloga Clínica
